En este trabajo Calvo transforma en una bonita narrativa visual un microcuento que él mismo escribió. Toda la poética del autor puede verse en esta pieza tan personal.
El peculiar quehacer del artista se pone aquí al servicio de una pequeña historia que nos lleva a un espacio-tiempo mítico solo comprensible dentro de las coordenadas estéticas del autor, que brinda con este trabajo un homenaje a los indios Manhattan, tribu que habitó NuevaYork antes de que ésta fuera colonizada por los holandeses .
Con ellos recrea un posible pasado mítico de la ciudad, en la que al morir los chamanes de la tribu una estrella con su alma caía al mar, reportando mágicos beneficios a aquel que la encontrase.
Cuando uno se enfrenta a la obra, muy pronto percibe que no es la narrativa el elemento primordial para comprenderla, puesto que, pese a jugar con unos decorados mínimos y unos personajes construidos a partir de marionetas, la narración se va tornando parte del juego visual, el cual se enriquece con la delicadeza y atención al detalle tan habitual en los trabajos rubricados por Calvo. La suspensión del tiempo y el cuestionamiento de las causas/efecto que ya hemos visto en otros trabajos del mismo autor cobran en este trabajo gran importancia.
Si el tiempo de los cuentos es por definición un tiempo circular, mítico, mas allá de la cronología, con este video el artista logra fusionar el presente con este pasado remoto y vuelve a recordarnos que el pasado está a la vuelta de la esquina, esperando emerger, ya sea en forma de piedra, de recuerdos o de estrella que ha caído al mar y está esperando a ser encontrada.