Un ente abstracto levita en la playa. Compuesto por tentáculos de luz permuta y evoluciona en función del sonido. Un plano fijo, pero profundamente hipnótico, en el que las compulsiones de la luz informe suceden como contrapunto de las olas.
«Cuanto más alto se sube,
tanto menos se entendía,
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía:
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.»
(San Juan De la Cruz, “Coplas hechas sobre un éxtasis de harta contemplación”)
Convulsiones de una entelequia lumínica, dúctil pero hierática, flotando sobre la playa, sin desplazarse de su lugar sus extremidades luminiscentes se desarrollan retroalimentándose autónomamente a través de procesos sonoros de formación. Una escultura palpitante de luz viva, cuyo movimiento es un loop hipnóticamente ensimismado (como la danza del fuego), en un eterno presente dinámico. La sensualidad de la cosa, brindando una sugestión sensible, es provocada por la simultaneidad de la abstracción del sonido frente a la imagen. Espacio en pausa activa, contradicción entre movimiento y quietud, como en un pensamiento estancado.
“Rise” viene a ser una pintura de luz sobre vídeo que muta constantemente, cuya complejidad es establecida en su disipación, acumulando cohesión gracias a sus múltiples evoluciones orgánicas. Su exhibición, optimizada a través de la proyección en grandes dimensiones como screen art, se transmuta en experiencia Vj. ante la sinestesia entre la música y las modulaciones de los flagelos iridiscentes, haciendo progresar la idea de cuadro en constante mutación afectado por su entorno sonoro. Un ritmo no narrativo, casi táctil durante los momentos de éxtasis.
El relato, siempre en potencia, se condensa de un modo sintético para una acción permutadora de su propia materia sobre la imagen real. Los conceptos generados por la pintura se expanden yuxtaponiendo las defenestradas abstracciones informalistas sobre una realidad palpable. Esta masa de luz levitando y palpitante se convierte en agente que dinamiza la vida estática de la rutina. Actop desarrolla ampliamente, este enérgico elemento gráfico en movimiento que explora la interacción rítmica de la mirada, en la consecuencia de esta pieza, “Krud”, y sintetizan fluidamente en “Golden Shield”.