En un espacio plagado de espejos la artista Empar Rosselló desgrana una loa a la actriz fenecida Inger escrita por Juan-Eduardo Cirlot y videografiada por Eugeni Bonet. El espejo como portador de múltiples reflejos se convierte alternativamente en pantalla televisiva de la memoria. El espectáculo torna en reflejo multiplicado por sus sinónimos (automático, inconsciente, destello, rebote, imagen, etc.) ante la muerte de la estrella cinematográfica.
«Su lucha contra la lengua le lleva [a Cirlot] a construir su lengua.» (Victoria Cirlot)
La perturbación ante la visión en pantalla, un año después de su muerte, de la actriz sueca Inger Stevens (destinada a ser la sucesora de Ingrid Bergman) junto a la pasión que sentía Cirlot por el cine, le llevaron a componer el poema “Inger permutaciones”. Un poema que recoge, en primer lugar, todas as combinaciones de las letras (i, n, g, e, r) para, posteriormente, desarrollar todas las variaciones significativas de estas combinaciones dirigiéndolas hacia la nada, una abstracción sobre la muerte.
El vídeo se muestra, como en el resto de la serie, encuadrado por una presentación, doble en este caso, y un cierre explicativos, narrados por cinco afines al poeta, donde se establecen las ideas y contextos que al autor le llevaron a realizar dicho poema: su afinidad a las lenguas germánicas, sus collages crueles surrealistas, el romanticismo, el cine y sus versiones originales, su concepto de nada como ni, la relación con la música serial y el fonema… En el centro, la ejecución en formato vídeo del texto. Una interpretación performativa, experimental y acrítica, que recompone las permutaciones, fonéticas y aliteraciones de Cirlot, rompiendo con el hermetismo del autor hacia un lúdico desarrollo multimediático de sus propuestas escritas.
El tratamiento videográfico que Eugeni Bonet, acompañado de Empar Roselló, propone para “Inger permutaciones” rompe la regla de recitado monótono, exigido por Cirlot para la lectura de sus poemas, mediante la acción corporal al declamar las variaciones fónicas. La performer emite polifónicamente los vocablos y fonemas del poema a través de sus propios movimientos y expresiones. Estados anímicos descontextualizados reflejados por un fondo de espejos que sirven de pantalla tanto de la misma performance como de la homenajeada Inger. Un plano fijo poliédrico en escena que es roto por las evoluciones de la artista emulando subjetivamente, hacia su esencia elegiática, las desmaterializaciones y recombinaciones de los mínimos elementos del texto.
Actio corpores et sonora: Empar Rosselló
Proiectum effectio digitalis colligatio: Eugeni Bonet
Camera lucida: Josep M. Jordana
Effigies Cirlotina initialis: Francecs Catalá-Roca
Sonus optimus: Perfe Herrera, Mikel Azpiroz
Auxilium technicum: Santi Fort
Videogratias: Quentin Clemence, Valentín Roma, Alfonso López Rojo, Maite Blay / Joana Borrás
Nominalis musica: Suite Atonal, J. E. Cirlot, 1947 (Fragmenta extracta)
Artifex musicae: Isabel Muniente
Gratus animus erga: Lourdes Cirlot Valenzuela, Victoria Cirlot Valenzuela,
Guías: Jaime D. Parra, Victoria Cirlot, Lourdes Cirlot, A. Fernández Molina, J. M. Mestres Quadreny
Colaboración: Institut Universitari de L’Audiovisual (Universitat Pompeu Fabra)